CANALIZACIONES Y EL RIESGO PERMANENTE DE VIVIR SOBRE EL “CINTURÓN DE FUEGO” DEL PACÍFICO

Posted on junio 10, 2010 por

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Llevo varios días viendo aparecer artículos en distintos blogs y facebook avisando de un inminente terremoto con sus correspondientes  tsunamis en el cinturón de fuego del pacifico, una zona muy inestable sismológicamente hablando. En alguno de estos artículos se habla incluso de naves que están bajando a recoger  a la gente en tiempo real sin que haya ninguna noticia en ningún medio sobre el potente terremoto que dicen que ha sucedido. Me he puesto a investigar el tema ya que la noticia estaba creando cierta alarma social en la red y he encontrado datos científicos de que realmente es muy posible que en esa zona se dé un gran terremoto, y ahora se está registrando una gran actividad en la zona,  pero los científicos no saben realmente cuando sucederá, he rescatado una noticia  de octubre  2009 que más abajo os dejo para que lo leáis. Pero claro esto me lleva a hacerme una serie de preguntas sobre las publicaciones que han aparecido en la red, ¿son estas canalizaciones reales o son simplemente una recopilación de datos científicos usados por algunas personas para crear una alarma innecesaria? Es cierto que es una zona muy inestable y también es cierto que actualmente está más inestable que nunca, pero de ahí a que se publique que están mandando las naves a recoger personas y encima se canalice a personas que no viven ni siquiera en la zona, da que pensar, ¿no? A finales de los 90 hubo gente que también canalizaba y que decían que en el año 2000 el mundo terminaría y también vendrían naves a recoger a personas para salvarlas del gran cataclismo que sucedería, estamos en 2010 y que yo sepa no paso nada. No estoy diciendo con esto que las canalizaciones no existan, pues yo se que existen, pero las canalizaciones suelen ser con tu Yo superior y dependiendo de los condicionamientos que pueden tener algunos individuos son malinterpretadas pues no hemos aprendido aun a pensar con el corazón, o quizás juegan a la suerte, ya que si hubieran acertado…. Desde este articulo quiero decir a todo el mundo que cuando aparezcan noticias de este tipo las piensen con el corazón y ellos mismos disciernan sobre ella o que simplemente busquen información real sobre el tema, no estoy diciendo en este articulo que no vaya a suceder un terremoto en la zona, que quede claro, pues las informaciones apuntan a que sí, estoy diciendo que con esas informaciones se está creando una alarma innecesaria y nos puede pasar que en el momento de una alarma real la gente no haga caso de las informaciones y la catástrofe sea aun más grande de lo que debería haber sido. Dejen por lo tanto de jugar con las personas y de condicionarla en catástrofes y trabajen todos para que el sufrimiento de nuestra especie sea el menor posible, que podamos evolucionar cambiando los sistemas de vida que tenemos actualmente viviendo en concordancia con todo el Universo.

¿Será este artículo una canalización?….

Todosuno           Dedicado a Gabriela Deleo

Ahora si aquí tenéis la información del 2009 y pensar como hay gente que con esta información puede crear falsa alarmas, pues  es una cuestión de tiempo que suceda  y creo que es una cosa bastante seria como para estar confundiendo a la gente

EL RIESGO PERMANENTE DE VIVIR SOBRE EL “CINTURÓN DE FUEGO” DEL PACÍFICO

Sobre esa serie de fallas tectónicas ocurre el 90% de los terremotos, habitualmente los más graves

DPA, AFP y New York Times, octubre 2009

NUEVA YORK.- Indonesia es el cuarto entre los países con más población del mundo. También se lo puede considerar el más acuoso: está formado por alrededor de 1300 islas, algunas de las cuales apenas asoman de la superficie del agua. Pero también es uno de los lugares más agitados de la Tierra.

Los sismos no son algo nuevo allí. De hecho, son esperables: el país está sobre el célebre “cinturón de fuego” del Pacífico, donde se produce el 90% de los terremotos del mundo, habitualmente los más graves.

Las placas tectónicas sobre las que se asientan las islas indonesias están permanentemente elevándose y bajando, deslizándose y superponiéndose. Arriba, la tierra escupe, humea, se estremece y tiembla.

Los dos terremotos que azotaron a Sumatra fueron grandes gruñidos submarinos. Pero los hechos objetivos de la geografía indonesia no alivian la angustia de los que perdieron a sus familiares y sus hogares.

Sumatra es, sin duda, la zona más caliente del mundo. Su costa occidental está salpicada de docenas de volcanes activos, y próxima a su costa se encuentra la maligna placa de Sunda, que forma parte del “cinturón de fuego”.

El cinturón, que es más bien una herradura, es una volátil red de arcos volcánicos y fosas oceánicas que casi circunda el océano Pacífico. Se extiende desde las costas de Chile y Perú, subiendo hasta México, más allá de California y bajo el extremo de Alaska, al Oeste, hasta el Lejano Oriente ruso, y hacia el sur a través de Japón, las Filipinas, Indonesia y Nueva Zelanda.

Toda esa zona está compuesta de una serie de fallas geológicas en las capas superiores de la corteza terrestre. Estas fallas son los puntos de encuentro de las grandes placas continentales que conforman la corteza y que literalmente flotan en la lava del núcleo terrestre.

Las placas están en constante movimiento, chocando unas con otras o apartándose, o causando presión en sus márgenes. Esta energía es liberada con erupciones volcánicas, cuando la lava es expulsada a través de fisuras en la corteza, o con terremotos, cuando la presión hace que la corteza ceda.

La mayoría de los sismos son suaves y ocurren bajo el mar, donde está gran parte de los bordes de la placa continental, pero ocasionalmente se generan explosiones volcánicas, terremotos y deslizamientos de tierra. Cuando ello ocurre, hay destrucción. Y luego vuelve el miedo: ¿Cuándo volverá a temblar la tierra?

En vista de la tragedia en Indonesia, se hace difícil creerlo, pero los sismólogos temen y pronostican, con una espantosa alta probabilidad, un nuevo sismo que lo destruirá todo.

“Cremos que habrá un sismo de 8,8 grados en la escala de Richter”, dijo ayer el sismólogo Kerry Sieh, de la Universidad de Nayang, en Singapur. Un terremoto de esa magnitud podría provocar un tsunami con olas de 10 metros que alcanzarían a la costa en unos pocos minutos. “Eso podría ocurrir mañana, el año próximo o dentro de 30 años. Cada 200 años se vive un terremoto gigante de esa magnitud. Y ya toca”, advirtió el experto.

Frente a Sumatra, se desliza una placa oceánica bajo la placa de Sunda. En la línea situada entre ambas, que corre a 250 kilómetros de la costa, se forma una presión que se descarga en forma de rupturas. “Entonces, en sólo unos segundos, la placa se rompe y la presión se descarga en una serie de sismos -explicó Sieh-. Es como tener enfrente a un tigre dormido.”

Padang, en peligro

En otras partes de los miles de kilómetros de la línea, ese fenómeno ya ocurrió. En 2004 causó el sismo de 9,2 grados, que desató un devastador tsunami en el océano Indico.

“Sólo un trayecto de 450 kilómetros queda por romperse. Y allí comenzó la serie de rupturas en 2007″, dijo Sieh. El sismólogo pronostica que el epicentro del gran sismo se situará relativamente cerca de Padang, capital de Sumatra.

El tsunami sería devastador para la poblada zona costera. Sólo Padang tiene casi un millón de habitantes. “Esas olas dejarían a cientos de miles de personas sin hogar”, señala Danny Natuaviejaja, del Instituto Científico indonesio, por no hablar de las víctimas mortales.

Las autoridades son conscientes de los terribles pronósticos y, por tal razón, vienen fijando desde hace años nuevas normativas para que los edificios sean resistentes a los sismos. Sin embargo, aún hay miles de viviendas antiguas y cabañas en un espacio reducido.

“En Padang viven más de 200.000 personas en una franja de cinco kilómetros a lo largo de la costa”, explicó Hendri Agung, miembro de la administración urbana. Y las calles en Padang son una pesadilla. “La carretera central, que conduce a un terreno a mayor altitud, es demasiado pequeña para una evacuación rápida, que llevaría horas”, cree Agung.

Sin embargo, no hay tanto tiempo, como mostró el tsunami que afectó los archipiélagos de Samoa, Tonga y Samoa Americana. El epicentro fue a 200 kilómetros de la costa samoana, pero las devastadoras olas tardaron sólo 20 minutos en llegar a la playa.

El Instituto de Geología de Estados Unidos también presta particular atención al “cinturón de fuego”.

“Las placas tectónicas no vagan arbitrariamente a la deriva por la superficie de la tierra -dice un informe del instituto-. Son impulsadas por fuerzas definidas, aunque invisibles.” Esas fuerzas, agrega, aún no se comprenden plenamente.

Agencias DPA y AFP y diario NYT, octubre 2009

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